[Crítica] Monstruos University

Pixar tiene un arma de doble filo: su calidad. Hace tan buenas películas, que sube su propio listón hasta puntos asfixiantes, de tal forma que película tras película están condicionados a superar un podio que ya dominan ellos.

¿El secreto de sus mejores éxitos? El riesgo. Sus mejores películas son también las más arriesgadas. ¿No es un riesgo hacer un hombre viejo el principal protagonista de una película de aventuras? ¿Que una película gire en torno a un robot mudo? Con premisas arriesgadas, Pixar estimula su imaginación y produce verdaderas obras de arte.  Pero a veces, es mejor jugar sobre seguro.

Cuando me enteré de que la película después de Brave sería la precuela de Monstruos S.A., me subí por las paredes. Sacar personajes antiguos y jugar con ellos me parecía un truco sucio, una pérdida de tiempo. Quiero ser sorprendida y sumergida en mundos nuevos, no ver una película un-poco-peor-que-su-predecesora-dentro-de-que-no-está-mal.

Y sí, eso es lo que es Monstruos University. Una buena película, un poco peor que su predecesora, dentro de que no está nada mal. La noticia es: ¿y qué? M.U. me ha hecho darme cuenta, de que en realidad no importa lo original que sea una película, mientras sea capaz de contar una buena historia.

He aquí mis razones para opinar eso:

1- Deportividad

Francamente, soy una persona 0 deportiva. No me gusta competir, en parte porque se me da fatal, en parte porque no le veo mucho el sentido (y además tengo un perder agrio y rabioso). Pero entiendo bien por qué el deporte mueve pasiones: esa adrenalina de ESTAR A PUNTO DE GANAR PERO BASTA CON UN FALLO PARA PERDER es… EMOCIONANTE, y si ya ganas te sientes la releche en verso. Ése es el espíritu que transmite Monstruos University, competición, traducido literalmente en un torneo. ¿Quién va a ser el mejor asustador de todos? ¿Quién merece serlo, el que tiene el talento o el que se esfuerza? ¿Qué hay que hacer para superarse? ¿Cómo partir desde cero, subir hasta lo alto y finalmente vencer?

2-  Empeño

Todo te sale mal. Nadie te apoya. En M.U., Mike se nos presenta como el iluso fracasado de turno: lleno de esperanzas y sueños que nadie de su entorno cree que vaya a cumplir. Pero a la vez, es la representación del empeño, el esfuerzo y la perseverancia. Y realmente, se te parte el corazón al verlo, porque como espectador, (si has visto M.S.A), sabes que Mike nunca logrará ser asustador; sólo es el ayudante de Sully. Es algo inusual en cine familiar que el protagonista, al final, después de mucho sudor y esfuerzo no consiga lo que quiere, y tú sabes que Mike no lo conseguirá, así que te preguntas qué tiene que pasar en los próximos minutos para que se resigne.


3- Talento

Por el contrario, Sully es la personificación del talento, de los buenos resultados sin esfuerzo. Es un asustador nato, sin duda, el mejor. Pero es un vago, cree que ya hace suficiente y no mueve un dedo por lo que quiere. Se produce el efecto contrario que con Mike: sabes que Sully sí llega a ser el mejor asustador, y da rabia. No lo merece. De hecho, es muy mal estudiante, y no tiene pinta de que vaya a convertirse en un buen estudiante de la noche a la mañana. Otra vez te preguntas: ¿qué tiene que pasar para que llegue donde empieza en M.S.A? Sin duda, esa es la mejor sensación que puede tener uno viendo una precuela.

4- Reto

Las carencias solo pueden ser solucionadas si te retas, si te arriesgas a perder (y de ahí volvemos al tema del riesgo y la deportividad del principio). Al borde de la expulsión, (a riesgo de perder), Mike y Sully se ven obligados a aprender el uno del otro, a trabajar en equipo, aprovechar lo que les hace diferentes, a dejar el individualismo de lado y unirse a una causa común. No es fácil; es un reto. Ese reto cobra la forma de un torneo al más puro estilo Harry Potter y el Cáliz de Fuego. Me atrevería a decir que cada prueba contiene un mensaje/lección digno de ser comentado, pero la verdad es que no me acuerdo mucho, así que esperaré a tenerla en Blu-Ray para averiguarlo.

5- Perder

Llegados a este punto de la película, me estaba pareciendo muy entretenida, punto. Pero de repente, cobró un sentido totalmente nuevo (SPOILERS). En la última prueba, Mike consigue una puntuación increíble como asustador, lo que hace que su equipo gane, con la típica explosión de vítores y felicitaciones por parte del público. ¡El esfuerzo ha dado su fruto! Pero hay algo que no cuadra; en ningún momento hemos visto a Mike llegando a ser un buen asustador hasta el momento de la verdad. ¿Qué ha pasado? Mike descubre que Sully ha trucado la máquina de los sustos antes del susto de Mike, así que en realidad, no han ganado. Concretamente: Mike no ha ganado. El esfuerzo fue inútil, a pesar de todo.

En un último intento de averiguar si vale o no, Mike comete la tontería de entrar en el mundo humano y asustar a un niño de verdad, es decir, toma un riesgo demasiado alto (otra vez hago hincapié en el tema de tomar riesgos, necesarios para mejorar, pero peligrosos si se toman demasiados). Y en fin, sólo le sirve para demostrarse que, efectivamente, no vale como asustador. Por supuesto, con ayuda de amigos, el mal trago es más fácil de superar, así que allí está Sully para Mike, y uniendo sus talentos y su amistad, consiguen salir del oscuro, hostil, mundo de la derrota humano, y encima batiendo el récord de gritos que anteriormente tenía la decana Hardscrabble (o sea, destacando estelarmente y demostrando los verdaderos frutos de su esfuerzo).

6- Éxito 

Ganar con trampas no es ganar, sobretodo si el premio era tu satisfacción profesional. No hay atajo posible en el camino del éxito; lo recorres o no lo recorres, no puedes saltar porque sí a la meta. Así que, muy heavy: Mike y Sully son expulsados de la Universidad. WTF, piensas. Los ves allí, a las puertas, sin posibilidad alguna de volver, y resignados. La decana Hardscrabble se pasa por allí, y dices: bueno, ¿igual les volverá a a admitir por bondad…? Pero en vez de eso, les dice: “…sois buenos, no puedo hacer nada más por vosotros que desearos suerte”.

Esa frase se clavó en mí como una flecha y, como estudiante, me tocó la fibra sensible. La decana Hardscrabble, es la personificación de la dura, rigurosa, inflexible y anticuada educación. “…sois buenos, no puedo hacer nada más por vosotros…”. Atención a lo moderna y refrescante que es esa frase.

La universidad, la educación, es una competición. Un torneo en el que no siempre se tienen en cuenta los múltiples perfiles de las personas. O asustas, o no asustas. O pierdes, o ganas. ¿Y los puntos medios? En la universidad puedes aprender mucho, sí, y además te lo pasarás muy bien; pero no va a revelarte quién eres, porque solo tu talento, tu esfuerzo y tu perseverancia puede conducirte al éxito. Así que saca su jugo, pero atento a cuando no pueda hacer nada más por ti, porque recuerda que eres tú quién va a tener que currárselo.

…en la Universidad, no se tienen siempre en cuenta los diferentes perfiles de personas.

Y así lo hacen, aplicando todas las lecciones que han aprendido, Mike, que ha descubierto que su verdadera vocación no es ser asustador, si no formar parte de un equipo de asustadores (que no es lo mismo), y Sully, que ha sustituido su arrogancia y vaguería por muchas ganas de trabajar; desde cero, se convierten en el mejor equipo de asustadores de Monstruos S.A.

Conclusión: vale, no es la mejor ni la más emocionante peli de Pixar, y no toma demasiados riesgos como sus películas estelares. Pero sí trabaja duro, saca un mensaje fresco e inteligente y demuestra, otra vez, ser el mejor estudio de animación.

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